Pamela tenía 12 años. Florencia, 14. Ambas eran de comunidades wichí salteñas y fueron víctimas de femicidios. Jorgelina, de 16, fue hallada asesinada el fin de semana pasado en un pueblo wichí de Chaco. “Estos casos siempre han ocurrido. Pero nunca se exteriorizó”, dijo la referenta wichí Octorina Zamora. Es triste cómo el Estado abandona a este sector humano de los pueblos indígenas: la niñez, la adolescencia y las mujeres”, lamentó.