Esto se da por la diferencia entre el tipo de cambio al que el Banco Central compra las divisas de la soja ($ 200) y las vende ($ 140). Considerando las retenciones a las exportaciones sobre ese extra, estamos hablando de una ganancia adicional que el Gobierno le transfiere a los sojeros que especularon y presionaron en los últimos meses. Como referencia, el monto supera el recorte fiscal que hizo Massa por $ 128.000 millones en agosto.
