Tras recorrer el país desde Jujuy, el Tercer Malón de la Paz llegó a Buenos Aires reclamando la derogación de la antidemocrática reforma de la Constitución de Jujuy impulsada de forma exprés por Gerardo Morales y denunciando la salvaje represión desatada en esa provincia, con allanamientos ilegales, detenciones políticas, torturas y abusos.