En la llamada "guerra contra la inflación" el Gobierno realizó un leve aumento de las retenciones del sector que concentra una parte central de las ventas al exterior. La capacidad de fijar precios por parte de este oligopolio, es uno de los factores de la inflación que golpea los bolsillos de las familias trabajadoras. El control de la producción desde las tierras de cultivo hasta los puertos, les da a estas corporaciones el poder de un monopolio privado del comercio exterior.
