Desde la dictadura hasta acá mostró sus simpatías hacia las fuerzas represivas. Tuvo a su cargo la investigación por la desaparición del policía de la Ciudad, Arshak Karhanyan. A la Secretaría de Derechos Humanos le negó presentarse como querellante en esta causa. Tiene una estrecha relación con el ministro de Justicia Cúneo Libarona.