Este 8 de marzo, una vez más, recordamos el día de las mujeres trabajadoras, y también hace ya varios años a las trans, travestis y no binaries. Salimos a la calle, discutimos, paramos, nos movilizamos por la igualdad de género en los lugares de trabajo y sindicatos, pero también por todas las desigualdades y violencias: sexuales, en el ámbito del hogar, en los lugares de trabajo y estudio, en los barrios. No puede ser un día más.