En pocos días, un modelo chino sacudió a Estados Unidos, modelos de IA escaparon de su entorno, se propuso una ley de botón de apagado y empezó la indignación porque millones de libros se están destruyendo para entrenar IAs. La ciencia ficción dejó de anticipar el futuro: vivimos dentro de ella y seguimos acelerando como si nada extraordinario estuviera pasando. Leer más
