Miles se rebelaron contra la barbarie de la Policía que asesinó este último miércoles a Genivaldo de Jesús Santos, un hombre negro que después de obligarlo a entrar en el baúl de un patrullero, le arrojaron gas lacrimógeno, asfixiándolo. La respuesta de la población muestra el camino para combatir el racismo y la violencia policial.