Pareciera que si todo es relativo, un relato, una percepción, un análisis, esto tiene perfume a amedrentamiento, a persecución, a violencia, a acusaciones infundadas, a tratar de instalar el miedo, a cansar, a mortificar. En definitiva, atacar y destruir. Imponer. Un Estado perseguidor y violento. Nada nuevo desde que esta nación es lo que es.