Peritos determinaron que el dueño de la empresa Ledesma S.A.A.I. simula una enfermedad para evitar ser enjuiciado por sus crímenes: ser instigador y participar de la noche del apagón donde se secuestraron y desaparecieron a decenas de personas durante la última dictadura militar. Mientras tanto despide a trabajadores que sufren enfermedades laborales.
